Inicio Horarios Qué creemos Comunidad Sermones Reflexiones Contacto

De dónde viene el anglicanismo

La versión corta que circula —«la iglesia que fundó Enrique VIII para poder divorciarse»— es falsa y además aburrida. La verdadera es mucho más larga y bastante más interesante.

Borrador en revisión. Esta página ya está escrita pero todavía no ha sido aprobada por el equipo pastoral, así que no aparece en buscadores ni en el menú principal. Si encontraste algo que corregir, escríbenos a contacto@icrvitacura.cl.

Antes de que existiera Inglaterra

El cristianismo llegó a Britania mientras era todavía una provincia romana. No se sabe con exactitud cómo: probablemente por soldados, comerciantes y funcionarios del imperio. Lo que sí está documentado es que en el año 314, en el Concilio de Arlés, participaron obispos venidos de Britania. Es decir: dos siglos antes de que existiera algo llamado «Inglaterra», ya había una iglesia organizada en la isla, con obispos reconocidos por el resto de la cristiandad.

Cuando Roma se retiró, esa iglesia sobrevivió en las márgenes celtas —Irlanda, Gales, Escocia— con su propio ritmo y sus propias costumbres. En el año 597 el papa Gregorio Magno envió a Agustín de Canterbury a evangelizar a los anglosajones, y a partir de ahí convivieron dos tradiciones cristianas en la isla. El Sínodo de Whitby, en 664, resolvió las diferencias entre ambas a favor de la práctica romana.

Durante los siguientes novecientos años, la iglesia en Inglaterra fue parte de la iglesia occidental latina. No era una iglesia aparte. Era la iglesia católica en territorio inglés.

Qué pasó realmente en el siglo XVI

La ruptura con Roma tuvo, es cierto, un detonante político: el conflicto de Enrique VIII con el papado por la anulación de su matrimonio, que desembocó en el Acta de Supremacía de 1534. Pero confundir el detonante con la reforma es como confundir el disparo de Sarajevo con la Primera Guerra Mundial.

La reforma teológica vino después y la hizo otra gente. El nombre central es Thomas Cranmer, arzobispo de Canterbury, que bajo el reinado de Eduardo VI produjo el Libro de Oración Común de 1549 y su revisión, más claramente reformada, de 1552. Cranmer y su generación habían leído a los reformadores continentales —Lutero, Bucero, Calvino— y compartían sus convicciones centrales: la autoridad suprema de la Escritura, la justificación por la fe, la liturgia en lengua del pueblo.

Cranmer murió quemado en Oxford en 1556, durante la restauración católica de María I. La reforma inglesa se consolidó recién con Isabel I, en el llamado Acuerdo Isabelino de 1559, que fijó el carácter que el anglicanismo conserva hasta hoy: una iglesia reformada en su doctrina y católica en su forma.

«Una iglesia reformada en su doctrina y católica en su forma.» El resultado del Acuerdo Isabelino de 1559

Qué se conservó y qué se corrigió

La reforma inglesa fue deliberadamente conservadora en lo que no era necesario cambiar. Se mantuvieron:

  • los credos históricos —el Apostólico, el Niceno, el de Atanasio—;
  • el gobierno por obispos, presbíteros y diáconos;
  • la estructura de la liturgia y el año litúrgico;
  • el bautismo de los hijos de la comunidad cristiana.

Y se corrigieron, apelando a la Escritura:

  • la autoridad del papa sobre la iglesia;
  • la doctrina del purgatorio y el comercio de indulgencias;
  • la transubstanciación y la comprensión de la misa como sacrificio repetido;
  • la liturgia en latín, que la congregación no entendía;
  • la obligación del celibato para los ministros;
  • la invocación de los santos y la veneración de imágenes.

El resultado está recogido en los 39 Artículos de Religión, fijados en su forma definitiva en 1571. Ver qué dicen los 39 Artículos →

Cómo llegó el anglicanismo a Chile

Aquí la historia se vuelve chilena, y empieza con un fracaso.

Allen Francis Gardiner (1794-1851) era oficial de la Marina Real británica. Convertido al cristianismo tras la muerte de su primera esposa, dedicó el resto de su vida a llevar el evangelio a los pueblos del extremo sur de América. Recorrió Chile, se interesó por los mapuche y propuso a las sociedades misioneras británicas una misión en la Patagonia. Cuando ninguna quiso financiarla, fundó la suya: la Sociedad Misionera Patagónica, en Brighton, en 1844.

En 1850 desembarcó con seis compañeros en la isla Picton, en Tierra del Fuego. El barco de reabastecimiento nunca llegó. Todos murieron de hambre y enfermedad; Gardiner, el último, el 6 de septiembre de 1851. Su diario, encontrado junto a su cuerpo, no contenía reproches.

La noticia de esa muerte, lejos de terminar con el proyecto, lo multiplicó: la sociedad que había fundado —después South American Missionary Society— sostuvo el trabajo anglicano en el cono sur durante el siglo siguiente. De ahí vienen las iglesias anglicanas de Chile, incluida la nuestra.

Nuestro pastor escribió un libro sobre él, «Allen Gardiner: el legado del anglicanismo en Sudamérica».

Y en Vitacura

La historia de nuestra propia comunidad —cómo se fundó, por qué en Vitacura y qué ha pasado en estos años— está contada aparte, en Nuestra historia.

Preguntas frecuentes

¿Enrique VIII fundó la iglesia anglicana?

No. Enrique VIII rompió con la autoridad del papa mediante el Acta de Supremacía de 1534, pero la iglesia en Inglaterra existía desde hacía más de mil años: en el Concilio de Arlés del 314 ya participaron obispos británicos. La reforma teológica la hicieron Thomas Cranmer y su generación bajo Eduardo VI, y se consolidó con Isabel I en 1559.

¿Quién fue Thomas Cranmer?

Arzobispo de Canterbury y la figura teológica central de la Reforma inglesa. Compiló el Libro de Oración Común de 1549 y su revisión de 1552, que dieron forma al culto anglicano, y participó en la redacción de los artículos que después serían los 39 Artículos. Murió quemado en Oxford en 1556.

¿Desde cuándo hay anglicanos en Chile?

Desde mediados del siglo XIX. El punto de partida es la obra del misionero Allen Gardiner, que fundó la Sociedad Misionera Patagónica en 1844 y murió en Tierra del Fuego en 1851. La sociedad que él fundó sostuvo el trabajo anglicano en el cono sur durante el siglo siguiente.

¿La Iglesia Anglicana de Chile depende de Inglaterra?

No. Es una provincia autónoma de la Comunión Anglicana desde noviembre de 2018, con sus propios obispos y su propio gobierno. La Comunión Anglicana no es una estructura de mando: es una comunión de iglesias que comparten fe, orden y herencia litúrgica.

Todo esto se ve mucho mejor en persona que explicado. El Servicio Divino es los domingos a las 11:00 en San Félix 1318, Vitacura. No hay que inscribirse ni avisar.

Ver horarios y cómo llegar